Título: Trollhunters
Título original: Trollhunters
Autor: Guillermo del Toro y Daniel Kraus
Editorial: Puck
Fecha de publicación: 2 de noviembre de 2015
Páginas: 345
SINOPSIS: La vida en el instituto siempre es complicada. Pero cuando las criaturas de la oscuridad empiezan a acechar por los pasillos en busca de alimento... entonces se vuelve terrorífica.
Jim Sturges (quince años, patoso) y su mejor amigo, Tubby (gordito, pecoso, igual de patoso), conocen de cerca el terror. Lo experimentan cada vez que asisten a clase de gimnasia o sufren el incansable acoso de Steve y su grupo de matones. No saben que un horror mucho más espeluznante los está acechando... otra vez.
Hace cuarenta años, el pueblo de San Bernardino sufrió una oleada de misteriosas desapariciones que convirtieron al padre de Jim en un ser aterrado y obsesivo. Hoy, por primera vez, Jim tendrá que tomarse muy en serio las paranoias de su padre. Porque unos monstruos hambrientos se están afilando dientes y garras en rincones oscuros y pasillos solitarios. Y Jim es el único que puede detenerlos. Bueno, Jim y la curiosa banda de los trollhunters, algunos humanos y otros... no.
Nunca había leído un libro en el que aparecieran trolls, por lo que me llamó la atención desde un principio, pero no me gustó tanto como pensé que me iba a gustar.
Jim Sturges es un chico de 15 años que, junto con su mejor amigo Tobias (Gordi), vive intimidado por el matón del instituto, Steve. Sin embargo, Jim no sólo tiene problemas en el instituto, sino que la desaparición de su tío Jack hace 40 años atrás hizo que su padre, Jim Senior, se convirtiera en un maniático de la seguridad, por lo que ahora es de lo más sobreprotector con su hijo para evitar que le pase cualquier cosa. Sin embargo, lo que nadie sabe es que lo que pasó hace 40 años volverá a pasar y Jim tendrá que enfrentarse a algo realmente peligroso de lo que no podrá escapar.
Trollhunters es una de mis últimas lecturas de verano y, aunque me gustó, me llevó mucho tiempo terminarlo. Es un libro de acción mezclado con horror y fantasía, además de que cuenta con toques de humor, y quizás ese haya sido el problema. A mí me encanta la fantasía pero estoy acostumbrada a leer libros de este género en el que salen brujos, vampiros y demás así que cuando supe que era de trolls pensé que también me podría llegar a gustar por el parecido, pero me equivoqué; la idea del libro está muy bien llevada, pero es algo infantil para mi gusto. La historia se divide en tres partes, pero las dos primeras se hacen algo pesadas dado que se cuenta la vida de los personajes y es una parte introductoria a todo lo que se tiene enfrentar el personaje, pero a partir de la tercera parte la trama se vuelve más interesante, sobre todo en un capítulo en el que se cuenta la historia de los trolls. Las descripciones han sido una de las mejores cosas del libro, puesto que los escritores hacen que te imagines los lugares, los trolls, objetos y demás a la perfección, pero en ocasiones encontraba algunas que me resultaron demasiado densas y largas, haciendo que la historia no avanzara.
Respecto a los personajes, los más importantes son Jim, Gordi y los dos trolls principales:
Ojitranco y ARRGH! En muchos libros nos muestran a los trolls como unos seres
horribles y sin corazón y, aunque en este hay de ese tipo, también encontramos trolls buenos que no
quieren que les pase nada malo a los humanos, como los anteriormente
mencionados. Esta nueva forma de representarlos es lo que más me ha gustado de
todo el libro porque también se ve que tienen la capacidad de pensar y de
comunicarse con los humanos a través de un medallón, También hay que tener en
cuenta a los otros dos protagonistas. En
Jim podemos ver una clara evolución; pasó de ser un chico que se escondía
del matón del instituto a uno que desprendía dosis de valentía. Por otro lado
tenemos a Gordi, el mejor
amigo de Jim. En este personaje no se aprecia una evolución tan considerable
como la de Jim, pero si este personaje se caracteriza por algo, eso es su lealtad. Siempre está al lado
de su mejor amigo, pase lo que pase y, aunque hay veces que discuten, él
siempre está para apoyarle. Además, es el personaje más gracioso de todos
y el que hizo que me riera en muchas ocasiones,
En general todos
los personajes me agradaron y se ve que tienen una fuerte personalidad, pero no llegué a empatizar con ninguno
de ellos. En cuanto a los
personajes secundarios,
cada uno aporta algo a la historia, pero el que más destaca es el padre de Jim. Desde un principio vemos que la
desaparición de su hermano le afectó muchísimo y que no ha conseguido superarlo
y que por eso es tan protector con su hijo, pero a mitad del libro sufrió un
cambio repentino que no me gustó y que hubiese quedado mejor si se hubiese dado
poco a poco.
En cuanto a la pluma de los escritores, esta es sencilla y sin florituras y el libro está narrado en primera persona desde el punto de vista de Jim, por lo que podemos saber mejor cómo se siente el personaje respecto a todo lo que está pasando a su alrededor. El final me ha gustado y la verdad es que no me lo esperaba, pero es abierto en lo que respecta a la vida de los personajes.
En conclusión. Trollhunters es un libro entretenido en el que puedes pasar un buen rato entre sus páginas, pero tiene partes infantiles que no le pueden gustar a todo el mundo. Los personajes están bien desarrollados y se puede apreciar una evolución en el protagonista que se va dando poco a poco. A pesar de ello, la historia se hace pesada en las dos primeras partes del libro, haciendo que avances lentamente en la historia y, aunque la historia de los trolls está muy bien llevada, no es un libro con el que haya disfrutado del todo.
Puntuación
2,5/5